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"No se puede hacer más lento" - Adios René Lavand

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Héctor René Lavandera, más conocido como René Lavand (24 de septiembre de 1928 – 7 de febrero de 2015),1 fue un ilusionista argentino de fama mundial especializado en cartomagia. Vivió en Tandil desde su infancia hasta su fallecimiento.

En febrero de 1937 tenía nueve años, durante los carnavales, cuando cruzaba una calle cerca de su casa con sus amigos, un joven de diecisiete años que manejaba el auto de su padre lo atropelló aplástandole su brazo derecho (siendo que él era diestro). Se salvó parte del brazo, quedando un muñón de once centímetros a partir del codo.1

Lavand realizaba sus ilusiones con la única ayuda de su mano izquierda. Lejos de dejarse derrotar por la circunstancia de su accidente, Lavand practicó la cartomagia obsesivamente desde su infancia hasta alcanzar un completo dominio de la baraja. Para ello debió seguir un camino autodidacta porque "todos los libros y técnicas son para magos de dos manos".



Sin embargo, la atracción de los espectáculos de Lavand no radica exclusivamente en la asombrosa manera en que ha superado su discapacidad, sino en las historias (escritas en su mayoría por sus amigos Rolando Chirico y Ricardo Martín) con las que viste sus ilusiones, y en su expresivo manejo de la pausa y el silencio como recursos dramáticos.

Tras trabajar como bancario hasta los treinta y dos años, en 1961 -luego de ganar una competencia mágica en la especialidad llamada manipulación- se lanzó como profesional actuando en la televisión y teatros argentinos (Nacional y Tabaris). Desde 1983 viaja y es reconocido en Estados Unidos, Europa y Japón, donde realiza espectáculos privados y conferencias para sus colegas.



Su juego más famoso es la versión que realiza de un clásico de la cartomagia llamado "Agua y aceite"; en él utiliza una de las frases que definen su arte: "no se puede hacer más lento". Fue él quien acuño la palabra "lentidigitación" que, en contraposición a la prestigiditación, define a la ilusión ejecutada lentamente a fin de llevar la imposibilidad a su máxima expresión. Otra de sus frases recurrentes en sus presentaciones en televisión, al enfrentar algún plano medio de cámara era "La cámara implacable no me deja mentir...".

http://youtu.be/DKxeQyK0uzQ

 

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